miércoles, 24 de noviembre de 2010

P.I.M.P


Ahora, Shorty, está en el
club, baila por los dólares.
Le encantan ese Gucci,
ese Fendi, ese Prada.
Ese BCBG, el Burberry,
Dolce y Gabana.

alimenta sus
fantasías absurdas,
ellos pagan porque lo desean.

No hay comentarios:

Publicar un comentario